La Resiliencia. Crecer desde la adversidad
“El futuro se debe construir y nosotros tenemos mucho que decir al respecto”. Quizá para algunos de nosotros, tan ávidos de respuestas ante tanto desconcierto vital, dichas palabras nos parezcan exageradas o acaso alejadas de cierto realismo.
De ello se trata, de intentar hacer realidad nuestra manera de enfrentarnos a la vida y sobreponernos a ciertas circunstancias que nos sobrepasan, creyendo ilusamente que toda posibilidad de cambio es imposible.
Cambio, palabra a un mismo tiempo, simple y compleja, implica darnos cuenta cuál es nuestra situación actual, ser conscientes que en nuestras manos está nuestro destino y nuestra esperanza.
Ahora bien, cabe preguntarnos cómo hacer realidad todo lo dicho líneas arriba sin caer en la pesadumbre del fatalismo. En el mundo de la Resiliencia podemos encontrar una de las respuestas: en la capacidad de mantenernos en pie a pesar de las circunstancias, en seguir bregando a pesar de las caídas, en luchar por intentar encontrar de nuevo nuestro camino.
En una palabra, en vivir, conscientes de que la vida es una camino largo y rocoso, pero que es necesario seguir luchando, con la ilusión puesta a nuestro servicio y la certeza de que todo cambio empieza por nosotros mismos. “La esperanza es un deber del sentimiento”, decía un poeta portugués, y quizá, cada uno de nosotros, podríamos tomar prestadas sus palabras y hacerlas realidad.


Hola:
No entiendo qué diferencia existe entre “resilencia” y “fortaleza”. ¿Son conceptos distintos?
Es una curiosidad, después de conocer la existencia de su congreso.
Gracias y saludos
La resiliencia es la capacidad para salir fortalecido…. uno puede ser fuerte y romperse, la resiliencia ante la adversidad se transforma en algo mejor. En el capítulo “La metáfora del café” podrás encontrar una explicación más amplia.
Una gran parte de nuestras personas mayores, de más de 75 años, vivieron en su infancia la guerra civil y una traumática postguerra, sobre todo el bando de los vencidos, aunque, tal y como muy acertadamente se suele decir, en una guerra todos somos del bando de los vencidos.
Ellos sobrevivieron a las adversidades, miseria, hambre, humillación, cárcel, ignorancia, falta de libertad,… Esa generación, ¿es un ejemplo de resiliencia? ¿sobrevivir y poder desarrollar su propia vida en esas circunstáncias es una forma de salir fortalecido?
Sobrevivir a una experiencia traumática como perder una guerra civil no conlleva necesariamente que una persona pueda ser llamada resiliente. Conceptualmente quiere decir que no toda estrategia de adaptación sea una estrategia resiliente. Me explico. hablamos de resiliencia cuando, a más de superar una adversidad, una persona sale fortalecida y transformada. Y no todo el mundo que sobrevive de una situación así sale transformado. Sería el caso de las personas que no quieren hablar de ello. Nosotros les llamamos “zombies en vida”. Para poder decir que una persona es resiliente es necesario poder hablar de ello. En el Congreso interviene Josefina Piquet (la niña del 36). Josefina no recuperó la memoria de la guerra (hablar de ello…) hasta que fue mayor. Ella sintió que debía recuperar esa niña olvidada que había padecido la guerra, el exilio y los campos de concentración. Ahora es resiliente; de mayor, habla de ello y ha renacido.
Saludos,
Yo de pequeña era un zombie en vida. Hasta que hablé de todas las dificultades que tenía con mi hermano a los 13 años y pude salir de ellas gracias a mi valentía y a su ayuda incondicional. A partir de ese momento volví a nacer. Aún ahora me cuesta hablar de todas esas dificultades, pero porque sólo me quiero quedar con la idea de que se puede salir de ellas…No hay que recrearse tampoco en lo mucho que has sufrido, sino en todas las cosas buenas que aún están por venir. Eso es lo que me ayuda, día a día, a superar todas las barreras que por mi situación personal se me han interpuesto. Quiero traspasar mi experiencia a todos esos niños y adolescentes que pasan por situaciones díficiles y creen que no tienen nada que hacer…Espero poder hacerlo muy pronto. Saludos,
Ana